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>Revistas >Salud Mental >Año 2003, No. 3


Sacristán MC
Reformando la asistencia psiquiátrica en México. La Granja de San Pedro del Monte: los primeros años de una institución modelo,1945-1948.
Salud Mental 2003; 26 (3)

Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 30
Paginas: 57-65
Archivo PDF: 385.12 Kb.

[Texto completo - PDF]

RESUMEN

En este artículo se analiza el proceso de reflexión que condujo a la fundación de la primera Granja para enfermos mentales de México, en 1945, cuando la psiquiatría mexicana se vio ante el reto de innovar su oferta terapéutica creando formas de atención que tendieran puentes entre la psiquiatría y la sociedad que demandaba sus servicios.
Nos interesa conocer las características tanto del proyecto que llevó al establecimiento de la Granja, situada en la antigua hacienda de San Pedro del Monte, a 12 kilómetros de León, en el estado de Guanajuato, como de su funcionamiento durante los primeros cuatro años de su existencia (1945-1948), con el fin de poder vislumbrar por qué la alternativa terapéutica ofrecida por las Granjas-hospitales fue tan bien acogida e impulsada por el Estado mexicano.
Esta pregunta posiblemente ha quedado en el olvido porque actualmente los hospitales campestres, herederos directos de las Granjas, son quizás el dispositivo de atención psiquiátrica más abandonado por el Estado, y por ende los que cuentan con menores recursos financieros, terapéuticos y humanos: de ahí el carácter custodial de estas instituciones. Hoy en día nos puede parecer extraño que la Granja de San Pedro del Monte fuera en algún momento de su historia una granja modelo, pues la imagen que hemos conservado de ella y de las restantes, nos impide imaginarlas en un estado de prosperidad como el que en algún momento tuvieron. Nos mueve también la convicción de que puede ser aleccionador para nuestro presente conocer los esfuerzos realizados por la psiquiatría mexicana en el pasado para ofrecer mecanismos de reinserción social a los enfermos mentales.
Desde 1930 los psiquiatras mexicanos expresaron su preocupación por el agotamiento terapéutico del modelo masificador que representaba el manicomio de La Castañeda, y elaboraron una serie de propuestas encaminadas a mejorar la asistencia psiquiátrica, entre ellas, el establecimiento de explotaciones agrícolas basadas en la terapia ocupacional. La Granja de San Pedro del Monte fue tan exitosa durante sus primeros años que este proyecto se convirtió en uno de los pilares de la política de salud mental en México durante cinco periodos presidenciales, entre 1945 y 1968, años durante los cuales se establecieron en el país once Granjas inspiradas en ella.
Este hecho no deja de ser curioso porque de todas las opcionesque los psiquiatras mexicanos se plantearon para superar el modelo asistencial del manicomio, las cuales intentaban acercar la psiquiatría a la sociedad, la única que parecía ir contra este movimiento general era precisamente la de las granjas. La Granja, establecida en el campo y por ende, al margen de la vida urbana, industrial y comercial, suponía la creación de un microcosmos social cerrado en sí mismo, con muy poco contacto con el exterior y relativamente autosuficiente, pues en ella se producían gran parte de los insumos que requería para su buen funcionamiento.
Este trabajo sostiene la hipótesis de que el establecimiento de las Granjas para enfermos mentales se convirtió en política de salud mental en México gracias a varios factores que singularizaron a la de San Pedro del Monte, pionera en su momento, y que posiblemente no se volvieron a repetir. En primer lugar, dicha Granja siempre contó con una reserva de pacientes procedentes de La Castañeda que contribuían con su trabajo al sostenimiento de la institución y justificaban el subsidio federal, y con un número indeterminado de enfermos, procedentes de las poblaciones vecinas, que pagaban una cuota. En segundo término, el director nunca desdeñó los avances médicos; de ahí que hiciera uso tanto de la terapia ocupacional como de los tratamientos de choque, sobre todo entre los enfermos originarios de la región, quienes, de esta manera, evitaron que la institución perdiera su carácter médico, ya que la mayoría de las altas se daba entre ellos. Finalmente, al centralizar el director en su persona, tanto la dirección médica como la administrativa, fue posible evitar los seculares conflictos que conocemos entre el administrador y el director y lograr una independencia que pocas instituciones psiquiátricas mexicanas tuvieron en su tiempo.


Palabras clave: Historia de la psiquiatría, granjas para enfermos mentales, terapia ocupacional, México.


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